
Miiedo
De Jorge Padín
«El miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y fuera no había nadie.»
– Friedrich Hebbel (1813-1863)











Sipnosis
Un perro de peluche ladra a la luz que entra por la ventana. Un niño, que fue hombre, juega con el miedo. Un hombre habla bajo las sábanas de su cama.
Un perro, un niño y un hombre, que son uno solo en realidad, nos cuentan cómo aprendieron a mirar a los ojos del miedo.
Éste es un viaje en busca del miedo. Sobre el escenario, una habitación se vuelve el universo Un niño capitanea un barco, donde las velas son simples sábanas, y un perro sirve de grumete, surcando almohadas, entre sueños, recuerdos y pesadillas. Quizás esta vez la armadura de cartón sirva para combatir el miedo.
Quizá no.
Puesta en marcha
Un cubo de madera y unas sábanas.
Con esta escenografía tan sencilla, hablamos a niñas y niños de nuestra capacidad de imaginar, de nuestra vida inventada, del teatro, de ellos mismos, los que juegan, los que entienden que, en el teatro, un cubo puede ser una casa, un barco, o una fortaleza.
Un actor solo, como un niño en su cuarto, se dirige en la intimidad de las sábanas al pequeño espectador. La atmósfera musical y la iluminación invitan a la evocación. Cada niña, cada niño tiene su álbum de miedos. ¿Por qué no compartirlos sobre el escenario?
miiedo acerca al niño sus propios miedos, a través de un lenguaje poético, adecuado a su edad. Dentro de un ambiente mágico y cargado de sugerencias, el niño reconoce el temor como una parte más de su realidad, y deja que los miedos hablen cara a cara con valentía.

Equipo artístico y técnico
Actor Fernando Moreno
Dirección escénica y dramaturgia Jorge Padín
Técnico de iluminación Julián Saenzlopez
Vestuario Martín Nalda
Armadura Carlos de Arnedo
Diseño de iluminación Juan Berzal
Traducción al francés María Luisa Morga
Fotografía Raquel Fernández
Diseño gráfico Borja Ramos
Audiovisuales Untalmiguel
Producción El Perro Azul
Necesidades Técnicas
Las condiciones ideales para la representación de la obra son: un espacio escénico mínimo de 6 metros de ancho, 5 metros de fondo y 3 metros de alto.
Las características del espectáculo hacen que tu montaje sea muy versátil, de manera que es posible adecuarlo a prácticamente cualquier espacio.
Por la naturaleza de la obra, recomendamos que la disposición del público sea cercana, lo idóneo sería «en grasa», o con posibilidad de que el público tenga visión desde arriba. Es necesario también que se pueda hacer el oscuro total. La compañía dispone, si fuera necesario, de equipamiento técnico propio.